Huevos de gallinas alimentadas a base de maíz

El rebozado perfecto… según lo que quieras

El rebozado es una técnica de cocina tradicional que le da un toque especial a cualquier plato, conservando la jugosidad del interior y aportando un toque más crujiente al exterior, además de potenciar de sabor. Pero no hay un único tipo de rebozado. Según los ingredientes y las técnicas utilizadas, conseguirás un resultado u otro. Hoy te enseñamos a dar con el rebozado perfecto, según lo que busques. ¡Apunta!

Existen muchos tipos de rebozado, pero hoy te vamos a hablar de los más clásicos y habituales, así como la mejor manera de elaborarlos y los alimentos con los que mejor van a funcionar.

Rebozado con harina: a la romana

Es una de las recetas más clásica del rebozado. Aunque la técnica es sencilla, hay algunos trucos que marcarán la diferencia, para lograr un rebozado ligero y esponjoso. Es el rebozado perfecto para el pescado, los calamares o las hortalizas.

Lo primero que necesitas son, como siempre, ingredientes de calidad: huevos Demillo, de gallinas alimentadas a base de maíz, y una buena harina de trigo.

La técnica más simple es secar bien el alimentos, pasarlo primero por la harina y luego por el huevo. Pero si quieres un rebozado de chef, te dejamos la receta: mezcla en un bol 150 gr. de harina, un vaso de agua fría, un chorrito de coñac, una pizca de sal, un huevo y media cucharada de bicarbonato. Mezcla todo hasta conseguir una pasta semilíquida y pasa el pescado o las hortalizas primero por harina solo y luego por esta mezcla. Y fríe en aceite abundante y caliente (a unos 180º).

Rebozado con pan rallado: empanado

Otro de los rebozados tradicionales más populares y versátiles, ya que funciona genial con un montón de alimentos. Además, es una técnica rápida que potenciará los sabores de tus platos y aportará jugosidad y una textura muy crujiente.

Es la técnica empleada para platos tan famosos como la milanesa, el San Jacobo, el cachopo, los librillos de lomo, el pollo empanado o, por supuesto, las croquetas y los huevos encapotados. Pero también quedará genial con vegetales o pescados.

¿Y qué necesitas? Tres ingredientes básicos: huevos Demillo, harina y pan rallado. Tamiza la harina en un plato, bate bien el huevo en otro y coloca el pan rallado en un tercero. Seca bien el filete o el alimento que vayas a empanar, pásalo primero por la harina cubriéndolo bien; sacude el exceso de harina, pásalo por el huevo hasta que quede bien cubierto por todos lados y, finalmente, pásalo por el pan rallado.

Y si quieres un rebozado aún más crujiente, puedes repetir la operación y pasarlo de nuevo por el huevo y el pan rallado.

Pruébalo con nuestra receta de croquetas de huevo frito y chorizo.

croquetas-huevos-fritos

Rebozado tipo tempura

El rebozado tipo tempura es una técnica japonesa que se caracteriza por tener una cobertura fina y más ligera, que no absorbe demasiado el aceite y aporta una textura muy crujiente y aireada. Es perfecto para verduras, hortalizas, setas, pescados y mariscos… pero a diferencia de los otros rebozados, conseguir la masa perfecta es más complicado.

Nosotros te dejamos estos pasos para conseguir el rebozado tipo tempura perfecto:

    • Bate un un huevo Demillo hasta que quede perfectamente líquido.

    • Tamiza una taza de harina, para que quede fina

    • Mezcla el huevo, la harina y una taza de agua muy fría (la temperatura del agua es muy importante para el resultado final, asegúrate de enfriarla bien en la nevera o con cubitos de hielo)

    • Corta los alimentos en trozos no muy grandes, del tamaño de un bocado, para no tener que cortarlos al comer.

    • Reboza los alimentos en la tempura rápidamente, no dejes que la masa repose para que no pierda el frío (si haces mucha cantidad, asegúrate de mantener la masa fría para rebozar).

    • Fríe al momento, en abundante aceite caliente (a unos 180º). Usa un aceite suave, para que no le aporte mucho sabor.

    • Fríe los alimentos solo 3-4 minutos y retíralos en cuanto veas que se empiezan a dorar. No dejes que se tuesten.

    • Retira con una espumadera para que caiga el exceso de aceite.

Como truco, mantén la mezcla bien fría. el contraste frío-calor es el que te ayuda a conseguir la textura fina y airosa. Pruébalo en esta tempura de mariscos y pescado del Canal cocina.

Rebozado con panko

Es una alternativa, también nipona, al empanado tradicional. A diferencia del pan rallado, el panko tiene copos más grandes y absorbe menos aceite al freírse. El resultado es un rebozado más ligero y crujiente.

Se usa también con carnes, pescados, mariscos… que se pasan primero por el huevo batido, cubriéndolos bien, y luego por el panko. Se pueden freír en aceite caliente, o también preparar al horno o en airfryer.

Aquí tienes varias recetas.

Rebozado con copos de maíz

Esta nueva tendencia no podía faltar en nuestra lista de rebozado perfecto. Una gran alternativa para que los rebozados queden más dorados, crujientes y con un toque de sabor diferente. Además, es una buena alternativa para los celíacos y los intolerantes al gllúten, siempre que se usen copos que no incluyan harinas con glúten.

Para preparar este rebozado, tritura una taza de copos de maíz (de los que usas para el desayuno) metiéndolos en una bolsa de congelado pasando el rodillo por encima. No es necesario que queden muy finos, ya que la gracia de este rebozado es que los trozos sean un poco grandes.

Bate un huevo Demillo, pasa el alimentos por el huevo y luego rebózalo bien en los copos de maíz triturados. Fríe en abundante aceite caliente… y a comer. Es perfecto para nuggets, fingers y filetes de pollo o pavo.

Aquí tienes una receta de pollo rebozado con copos de maíz.

 

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