Pelar ajos sin esfuerzo
Coloca los dientes de ajo en un tarro, ciérralo y agítalo unos segundos. La piel se soltará sola y podrás pelarlos sin mancharte las manos ni perder tiempo.
Las abuelas acumulan la voz de la sabiduría y la tradición. Por eso siempre tienen un buen truco o consejo para darnos. De cocina, de salud, de bienestar, de casa o simplemente de vida…

Coloca los dientes de ajo en un tarro, ciérralo y agítalo unos segundos. La piel se soltará sola y podrás pelarlos sin mancharte las manos ni perder tiempo.

Enfría la cebolla unos minutos en la nevera antes de cortarla. Al reducir la liberación de gases, tus ojos estarán a salvo.

Humedece ligeramente el pan duro, envuélvelo en papel de horno y caliéntalo unos minutos. Recuperará su textura crujiente.

Añade un chorrito de vinagre o una pizca de sal al agua antes de hervir los huevos. Al romper la cáscara, saldrá mucho más fácil y sin destrozarlos, incluso si están recién cocidos.

Guarda los plátanos dentro de una bolsa de plástico. Se conservarán mejor y durante más tiempo.

Añade una cucharada de bicarbonato de sodio por cada 500 gramos de harina para conseguir más esponjosidad sin levadura.

Si te has pasado con la sal cocinando, añade una patata pelada y cortada a la mitad para absorber el exceso.

No tires el agua de la cocción del marisco o el pescado. Es el caldo perfecto para hacer arroces y sopas

Congélalo al menos durante 4 días antes de cocinarlo y sácalo 24 horas antes. El congelado romperá las fibras y lo ablandará.

Si cuando hierves agua se te desborda la olla, pon un poco de mantequilla en los bordes y el agua no se saldrá.

Para saber cuándo el aceite tiene la temperatura perfecta para freír un huevo, echa una miga de pan. Si se tuesta, es el momento.

Echa un chorro de leche en el agua donde vas a cocer la coliflor. Neutraliza los sulfuros que generan el olor y no da sabor.

Si te encantan las legumbres, pero las evitas por los gases, prueba a añadir comino en la preparación. . Tiene propiedades carminativas y mejora el proceso digestivo.

Después de lavar los platos, aplica una mezcla de aceite de oliva y unas gotas de limón. Hidrata, nutre y deja tus manos suaves como las de la abuela.

Inhala vapor de agua caliente con unas gotas de eucalipto o sal marina. Despejarás las vías respiratorias de forma natural.

Bebe un vaso de agua fría despacio y a sorbos muy pequeños. El diafragma se relajará y el hipo se corta.

Hierve una hoja de laurel con una rodaja de limón y tómalo tras la comida. Es mano de santa para aliviar gases y digestiones lentas.

Coloca bolsas de té usadas y frías sobre los ojos durante 10 minutos. Reducen la inflamación y refrescan.

Un truco de siempre que te ayudará a estimular la circulación y revitalizar el cuero cabelludo para que crezca más fuerte.

Mezcla la yema de un huevo con 1 cucharada de miel y aceite de almendra. Déjala actuar 15 o 20 minutos sobre la cara y retírala.

Coloca un recipiente con sal o arroz en el alféizar de la ventana para absorber el exceso de humedad en el aire.

Tras las grandes comilonas navideñas, mezcla agua tibia con zumo de limón y bébela lentamente.

Prepara una infusión con 3 ramas de apio y 3 estrellas de anís. Añádele el zumo de 2 limones y una cucharada de miel.

El agua de romero es un remedio natural contra la alopecia y e cabello débil. Actúa como un vasodilatador en los folículos.

Si tienes una herida que no cicatriza y te duele, aplica sobre la piel un poco de Aloe Vera. Sus propiedades regenerativas y antiinflamatorias te ayudarán en el proceso de cicatrización.

Corta una ramita de lavanda y métela por dentro de la funda de tu almohada. Su olor es un relajante natural que te ayudará a dormir.

Si estrenas zapatos o vas a hacer una caminata larga, aplica vaselina en los pies y evitarás las heridas.

Si te ha picado un mosquito, la abuela tiene un remedio natural: la arcilla verde. Mezcla polvo de arcilla con agua o té de menta y aplicar sobre la picadura. Te aliviará.

Es uno de los remedios más tradicionales. La manzanilla tiene una función protectora y reparadora del estómago, por lo que una infusión es perfecta para digestiones difíciles.

Frota con medio limón y un poco de sal gruesa. Elimina manchas, desinfecta de forma natural y devuelve su brillo original.

Coloca un bol con agua y rodajas de limón. Caliéntalo cinco minutos y limpia con un paño: el vapor ablandará la suciedad y dejará aroma fresco.

Pasa una capa fina de jabón seco y límpialo con un paño. Aguantará más tiempo sin vaho.

Coloca un vaso con arroz crudo en el fondo del armario. Absorbe la humedad y evita el olor a cerrado.

Mezcla 1 taza de agua, 1/4 de taza de vinagre y 15 gotas de aceite de árbol de té en un atomizador. Agita bien y rocía para mantener a los mosquitos bajo control.

Coloca un barreño con agua, hielo y sal delante de un ventilador o una ventana para generar corrientes de aire frío.

Para que tenedores, cucharas y cuchillos brillen más, incorpora unas gotas de vinagre blanco en el compartimento del abrillantador del lavavajillas.

Prepara un ambientador natural hirviendo en 2 tazas de agua, ramas de pino, canela, anís estrellado y esencia de vainilla.

Echa 3 cucharadas de bicarbonato por el desagüe y vierte encima medio vaso de vinagre. Deja actuar 20 minutos y vierte agua caliente.

Moja un trapo en leche tibia y pásala por tus muebles de madera, luego limpia con un paño seco. Recuperarán el brillo y se protegerán contra rayones.

Si tus utensilios de madera están sucios y absorben los sabores, puedes lavarlos con aceite de girasol. De esta manera quedarán como nuevas y más protegidas de las bacterias.

Limpia la ventanas con una mezcla de vinagre y agua a partes iguales. Y utiliza un papel de periódico en lugar de un trapo.

Añade una taza de vinagre blanco a la lavadora y lava en agua caliente. Después, inicia otro lavado con media taza de bicarbonato.

Límpiala a fondo con agua y bicarbonato. Y deja dentro un recipiente con bicarbonato. Así ahuyentarás los malos olores.

Mezcla bicarbonato, agua oxigenada, jabón de ropa y un chorrito de limón. Frota con un cepillo y déjalo actuar 30 minutos.

Guárdalas unas horas en el congelador antes de encenderlas. Así se derretirán más despacio y durarán mucho más tiempo.

Tritura las cáscaras y espolvóralas sobre la tierra. Aportan calcio y alejan plagas, mejorando el crecimiento de tus plantas.

Frota con un poco de jabón seco o lápiz de grafito sobre los dientes de la cremallera. Se deslizará sin problemas.

Coloca los alimentos nuevos al fondo y deja delante lo que compraste antes. Así evitarás que se queden olvidados y acabarás con menos desperdicio en casa, como hacían las abuelas.

Rodéate de personas que te inspiren, porque nuestras amistades reflejan y fortalecen lo mejor de quienes somos y queremos ser.

Todas las experiencias de la vida, incluso las peores, te traerán aprendizajes positivos. Aprende a ver la parte buena.

La planta Plectranthus verticillatus está considerada tradicionalmente un talismán para atraer la buena fortuna y el éxito financiero. Por probar que no sea.

Pon tus energías en trabajar por tu futuro y olvida las malas experiencias del pasado. Saca el aprendizaje que puedas y déjalo ir.

No intentes abarcarlo todo al mismo tiempo. Haz las cosas una a una y con calma, el mejor remedio para no repetirlas.

No hay gallego que no sepa esto. Aunque estemos en verano, nunca dejes la chaqueta en casa... el tiempo es impredecible.

Cuando tienes una mala etapa en la vida recuerda que todo tiene solución y que, antes o después, la situación mejorará.

Intenta siempre conseguir lo que quieres, porque en el peor de los casos te quedarás como estás... y en el mejor, lo conseguirás.

Trata a los demás como a ti te gustaría que te trataran. Es la mejor guía para aplicar la amabilidad y los buenos valores a tu vida.

Es la mejor receta contra el estrés y contra el dolor. Busca aquello y a aquellos que te hacen reir, son tu mejor medicina.