El 11 de noviembre se celebra el San Martiño, patrón de la ciudad de Ourense. Una celebración que, como siempre en Galicia, se vive especialmente en la mesa, con productos de temporada. Y una de las recetas más icónicas y tradicionales de este día es la Tarta de San Martiño, un delicioso bizcocho elaborado con una de las reinas del otoño: la castaña. El sabor y la textura de este postre son inigualables.
Empezamos cociendo las castañas. Las pelamos y las ponemos en un cazo con agua y una pizca de sal. Las dejamos cocer unos 45 minutos hasta que estén blandas. Las retiramos del fuego, las escurrimos y dejamos que templen un poco para retirarles la piel interior.
En un bol mezclamos las castañas cocidas con la leche y batimos para obtener una crema homogénea. Reservamos.
En otro bol, mezclamos la almendra molida, la harina y la levadura. Reservamos.
Separamos las claras de las yemas y batimos las claras a punto de nieve con un par de cucharada de azúcar y una pizca de sal. Reservamos.
Ahora mezclamos la mantequilla, que debe estar blanda, y el azúcar. Cuando estén bien integrados, añadimos las yemas de los huevos e integramos todo de nuevo.
Añadimos la crema de castañas a la mezcla anterior y mezclamos todo bien.
Incorporamos ahora la mezcla de almendra y harina en dos tandas. Ponemos la mitad, mezclamos bien, añadimos la otra mitad e integramos hasta obtener una masa homogénea.
Por último, incorporamos las claras a punto de nieve, también en dos tandas, y las integramos con movimientos envolventes.
Forramos un molde para el horno y vertemos en él la mezcla. Horneamos los primeros 15 minutos a 180 grados y luego unos 30 minutos más a 170 grados (comprueba pinchando con un palillo que sale seco).
Dejamos enfriar unos 30 minutos, desmoldamos y decoramos con azúcar glass por encima. Puedes completar la decoración escribiendo San Martiño sobre el azúcar o con sirope de chocolate.