El 17 de marzo es el Día de San Patricio, y os damos una idea para celebrarlo en casa de una con ¡una receta muy especial! Unimos cerveza y chocolate... y el resultado es una tarta deliciosa, con un sabor inusual pero que, estamos seguros, te encantará.
Ponemos la cerveza en un cazo a fuego medio.
Cuando la cerveza esté caliente (sin llegar a hervir), cortamos la mantequilla en dados, la añadimos y removemos hasta que se derrita por completo. Retiramos del fuego y reservamos.
En un bol a parte, mezclamos la harina, el cacao, el azúcar y el bicarbonato. Integramos todo bien y reservamos.
En otro recipiente, batimos los huevos, la nata líquida y el extracto de vainilla hasta conseguir una mezcla homogénea.
Mientras vamos precalentando el horno a 170º, añadimos la mezcla de cerveza al bol de los huevos, la nata y la vainilla. Mezclamos todo bien e integramos, por último, los ingredientes secos.
Vertemos la masa en un molde que previamente hemos untado con mantequilla y enharinado. Horneamos durante 50-55 minutos. Si insertamos un palillo y sale limpio…¡el bizcocho ya está hecho!
Sacamos el bizcocho de el horno y esperamos 15 minutos antes de desmoldar. Así ya está listo para comer, pero también puedes añadirle un frosting.
Montamos la nata líquida en un bol y reservamos en el frigorífico (tiene que estar bien fría para utilizarla después).
En otro bol, mezclamos el queso crema y el azúcar glas hasta obtener una masa cremosa y homogénea.
Añadimos la nata en 2-3 veces, para conseguir una textura mucho más consistente.

Cuando el bizcocho esté a temperatura ambiente, extendemos el frosting en la superficie…¡y listo para comer!