Un entrante ligero, colorido y lleno de sabor: una mousse de pimientos del piquillo con textura suave y ese punto dulce y ahumado tan característico. Perfecta para abrir cualquier comida navideña, para acompañar con tostadas o como base de un aperitivo elegante que siempre sorprende.
A continuación te contamos cómo prepararla en casa de forma sencilla, con ingredientes de siempre y ese toque auténtico que solo unos buenos huevos Demillo pueden aportar.
Pela la cebolla, córtala en juliana y póchala en aceite hasta que esté tierna.
Cuando la cebolla se haya pochado, añade los pimientos de piquillo y el pimentón dulce y sofríe unos minutos.
Tritura la mezcla y reserva una parte en un vaso pequeño.
Enfría el resto en la nevera.
Monta las claras a punto de nieve, incorpóralas a la mezcla fría poco a poco y vuelve a meterla en la nevera.
En agua fría, hidrata la gelatina.
Mientras se hidrata, aprovecha ese tiempo para calentar la mezcla fría.
Tritúrala y mezcla con el queso crema.
Integra la mezcla en el bol grande, con movimientos suaves.
Enfría 30 minutos.
Sirve en vasitos, decóralos a tu gusto… ¡y listo para disfrutar!