Diciembre sabe a…
En diciembre, el cuerpo pide mesas largas, platos para compartir y productos que se disfrutan, casi siempre, en buena compañía.
Uvas

Pocas cosas representan mejor el mes de diciembre que las uvas de Nochevieja. Además de ser tradición en las doce campanadas, las uvas son ricas en antioxidantes, vitaminas como la C y la B6, y en agua, lo que las convierte en un bocado ligero y muy hidratante.
Son perfectas para tomarlas solas, en una ensalada de frutas o como parte de una tabla de quesos y frutos secos para el picoteo navideño.
• Elige racimos con uvas firmes y piel lisa, sin zonas blandas ni arrugadas.
• Fíjate en el color: debe ser uniforme, sin manchas oscuras extrañas.
• Un pedúnculo (rabito) verde es señal de frescura.
Nueces
Las nueces son un clásico del invierno y de la Navidad. Aportan grasas saludables, omega-3, proteínas vegetales y fibra, ayudando a cuidar el corazón y a mantener la energía estable durante el día.
Son ideales para añadir a ensaladas, desayunos con yogur o para preparar una tarta de nueces casera que llene la casa de aroma festivo.
• Elige nueces con cáscara limpia, sin grietas ni manchas de moho.
• Agita la nuez: si suena mucho, puede estar seca por dentro.
• Guarda las nueces en un lugar fresco y seco para que no se enrancien.
Espinacas
En plena temporada de platos calientes, las espinacas son una verdura muy versátil y nutritiva. Aportan hierro, ácido fólico, fibra y vitaminas A, C y K, siendo una buena opción para equilibrar los menús más festivos.
En diciembre funcionan genial en cremas, salteados y recetas de picoteo, como unas croquetas de espinacas y jamón acompañadas de huevo. También los hojaldres de pollo, huevo y espinacas.
• Elige hojas de un color verde intenso, sin zonas amarillentas ni mustias.
• Prefiere manojos compactos y tallos finos y tiernos.
• Consume las espinacas frescas en pocos días o escáldalas y congélalas.
Anguila
La anguila es uno de esos bocados de lujo que asociamos a las fiestas navideñas. Es una fuente de proteínas de alta calidad y grasas saludables. Por su precio, muchas veces se sustituye por gulas, que también dan mucho juego en la cocina.
Salteadas con ajo, guindilla y acompañadas de huevos, son un entrante perfecto para compartir en familia.
• Si optas por anguilas auténticas, acude siempre a pescaderías de confianza.
• Para las gulas, fíjate en la fecha de caducidad y consérvalas siempre en frío.
• Cocínalas poco tiempo, solo lo justo para que tomen sabor sin resecarse.
Berberecho
El berberecho es uno de los mariscos más apreciados, especialmente en las rías gallegas. Es rico en hierro, vitamina B12 y minerales como el yodo, convirtiéndose en un bocado pequeño pero muy nutritivo.
Puede servirse al vapor, en conserva de calidad o como parte de salsas y rellenos para platos más elaborados en los menús festivos. Prueba también la empanada de maíz con berberechos.
• A la hora de comprarlos frescos, busca berberechos bien cerrados y con olor a mar limpio.
• Deséchalos si vienen rotos o abiertos y no se cierran al darles un pequeño golpe.
• Déjalos en remojo con agua y sal para que suelten la arena antes de cocinarlos.
Pavo
El pavo es una de las carnes más clásicas de la Navidad. Es una carne magra, con bajo contenido en grasa y alto aporte de proteínas, perfecta para quienes buscan platos festivos pero equilibrados.
Relleno, en filetes o desmenuzado en recetas con huevo, es un aliado ideal para las grandes comidas familiares.
• Elige piezas de pavo de color uniforme, sin zonas grises ni manchas extrañas.
• Si lo compras entero para asar, calcula el peso según el número de comensales y el tiempo de horno.
• Déjalo reposar tras el asado para que los jugos se redistribuyan y quede más jugoso.
¿Te ha entrado hambre?
Diciembre sabe a reuniones alrededor de la mesa, a recetas especiales y a productos de temporada que marcan la diferencia. Si además los acompañas con huevos Demillo, tendrás platos llenos de sabor y cariño.