Huevos de gallinas alimentadas a base de maíz
Por qué se regalan huevos en Pascua: una tradición con mucha historia

Por qué se regalan huevos en Pascua: una tradición con mucha historia

Empieza la cuenta atrás para el lunes de Pascua y madrinas y padrinos preparan ya los regalos más tradicionales para sus ahijados. El bolo de ovo en Galicia, la Mokotsa en el País Vasco, la Mona de Pascua en Cataluña o el extendido «huevo de Pascua» comparten origen y significado. Te contamos por qué se regalan huevos en Pascua, una tradición con siglos de historia.

El huevo está históricamente ligado a la Semana Santa, no solo por ser uno de los ingredientes principales de sus postres si no por ser también el gran protagonista del Lunes de Pascua y de los regalos que tradicionalmente se hace a los niños en esta época. Pero, ¿por qué se regalan huevos en Pascua? La respuesta hay que buscarla siglos atrás.

Ya las antiguas culturas paganas consideraban el huevo un símbolo de fertilidad, renovación y renacimiento. Lo utilizaban en sus rituales para celebrar la llegada de la primavera y atraer la prosperidad. Miles de años antes de cristo, civilizaciones como los persas o los egipcios ya intercambiaban durante el equinoccio huevos pintados o decorados con pigmentos que obtenían de las plantas.

Con la llegada del cristianismo, la iglesia hizo suyo ese simbolismo pagano y el huevo adquirió el sentido de «la nueva vida» que ofrece el Jesucristo resucitado.

Huevos de Pascua para celebrar el final de la Cuaresma

A este símbolo de renovación se unieron también las limitaciones de la Cuaresma. En épocas pasadas, los huevos fueron considerados carne y, por lo tanto, no podían comerse durante esa época del año. Por eso, empezaron a conservarse cocidos o incluso cubiertos con cera líquida, y a obsequiarlos a vecinos, amigos y niños tras finalizar la Semana Santa.

En la época medieval los huevos se convirtieron en un regalo muy habitual de Pascua para niños y sirvientes, empezando a instaurarse como una tradición que ha ido evolucionando. Con el paso del tiempo, estos huevos comenzaron a decorarse y, más adelante, a transformarse en los populares huevos de chocolate que hoy decoran las pastelerías en esta época del año.

Pero la tradición del huevo cocido y decorado no se ha perdido y sigue siendo uno de los grandes protagonistas de estas fechas.

Galicia y su «bolo de ovos»

Es tradicional de O Salnés y Caldas. El lunes de Pascua, algunos padrinos siguen regalando a sus ahijados un pan dulce horneado con huevos enteros (con cáscara): un bolo de ovos. Una receta muy particular que debe elaborarse con mucho cuidado para que los huevos no estallen en el horno.

Históricamente, era un regalo que tradicionalmente hacían las familias más humildes a los pequeños de la casa, y el número de huevos que llevaba el bollo era el de la edad del niño o niña al que se regalaba.

La Mokotsa vasca

Nos vamos al País Vasco, y en concreto al valle de Arratia, para conocer otro de los regalos de Pascua que ha conseguido traspasar generaciones. La Mokotsa es un pan con tres picos y uno, o varios, huevos cocidos en el centro. Una tradición de los caseríos vascos, que acostumbraban a elaborarlo el Sábado Santo para consumirlo en familia durante el Domingo de Resurreción o el Lunes de Pascua. Simbolizaban la vida y pone fin a la prohibición de la Cuaresma.

Ante la progresiva desaparición de esta tradición culinaria, una cadena de panaderías vasca propuso recuperarla hace ya dos décadas.

La Mona de Pascua

La primera mención a la Mona de Pascua se remonta al siglo XV y se cree que esta denominación se originó en Valencia y Murcia para ir extendiéndose después por las comunidades vecinas. Hoy en día es típica de Cataluña, Comunidad Valenciana, Murcia, Aragón y parte de Castilla-La Mancha.

Es un pan dulce tipo brioche, con un huevo cocido en medio que, según la tradición, madrinas y padrinos deben regalar a sus ahijados después de la misa del Domingo de Resurección. Prepáralo con la receta tradicional.

Recetas-de-semana-santa

Pintar huevos de Pascua

Decorar y pintar huevos en Pascua es otra de las tradiciones que ha llegado hasta la actualidad y que, además, está internacionalmente extendido.

Muchas tradiciones, en distintas partes del mundo, tienen estos huevos decorados como protagonistas. Pintarlos en familia es una actividad habitual estos días, y una manera de compartir tiempo con los más pequeños de la casa.

Una de los más llamativos es el caso de Ucrania y sus impresionantes pisanka. Esta importante tradición cultural une a las familias en Pascua para pintar y decorar huevos con un método de impresión con cera. El resultado son auténticas obras de arte que, según la leyenda, sirven para ahuyentar los malos espíritus y se regalan como símbolo de protección.

Huevo-como-simbolo

En otros países de Europa del Este, con tradiciones ortodoxas, se intercambian huevos teñidos de rojo, que simbolizan la sangre de Cristo.

En Reino Unido, una de las tradiciónes de Pascua son las competiciones de egg-rolling: hacer rodar huevos decorados por el campo. Se practica desde hace siglos durante el Sábado Santo, el Domingo Santo o el Lunes de Pascua.

La Easter Egg Hunt (la caza del huevo de Pascua) es otra práctica muy extendida en el mundo anglosajón y también en Alemania. Durante la Pascua se esconden huevos duros pintados (que simbolizan la tumba vacía de Jesucristo) en diferentes lugares y los niños salen a buscarlos. El juego puede tener varios premios: al mayor número de huevos, al huevo más grande, al que tenga un color concreto…

Así que que ya sabes, para celebrar esta Pascua, hazte con una buena provisión de huevos. Para preparar las recetas más apetitosas de la época… y para seguir la tradición que simboliza el renacer, la prosperidad y la llegada de la primavera.

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