Huevos de gallinas alimentadas a base de maíz

Mascarillas con huevo: qué hay de verdad y el test para tu tipo de piel

Las mascarillas con huevo forman parte de la cosmética casera desde hace generaciones. En los últimos años, este tipo de remedios naturales han vuelto a despertar interés por su sencillez y por utilizar ingredientes que solemos tener en casa. Pero antes de probar una mascarilla con huevo en la cara, conviene saber para qué sirve realmente, qué mezclas son habituales y qué resultados se pueden esperar. Estas mascarillas caseras forman parte de recetas populares que han pasado de generación en generación. Para prepararlas solo necesitas un huevo (mejor si es fresco y de buena calidad, como los de Demillo) y algunos ingredientes comunes.

Aun así, es importante recordar que el huevo puede provocar reacciones alérgicas en algunas personas, por lo que siempre se recomienda hacer una pequeña prueba en la piel antes de aplicarlo en todo el rostro.

 

Manos preparando una mascarilla facial casera con huevo y limón en un cuenco blanco, rodeado de ingredientes naturales como huevos, miel y algodón desmaquillante.

¿Para qué sirven las mascarillas con huevo para la cara?

El huevo es un alimento rico en proteínas y grasas, lo que explica que tradicionalmente se haya utilizado en el cuidado de la piel. Según la experiencia popular y diferentes fuentes de bienestar, las mascarillas con huevo pueden aportar beneficios como una sensación de limpieza, una piel más tersa de forma temporal, cierto control del exceso de grasa, un aspecto más uniforme de los poros y una sensación de hidratación en pieles secas.

No son efectos permanentes, pero hay quien, con un uso semanal, comenta una sensación de mejora o bienestar en la piel.

¿Qué es mejor para la cara: la clara o la yema del huevo?

Esta es una de las dudas más frecuentes y la respuesta depende del tipo de piel y del objetivo que se busque.
La clara de huevo se utiliza sobre todo en pieles grasas o en mascarillas que buscan un efecto tensor, ya que tiene una acción astringente temporal.
La yema de huevo, en cambio, se asocia a una mayor sensación de nutrición e hidratación gracias a su contenido en grasas.

Por este motivo, muchas recetas caseras diferencian el uso de clara o yema según el tipo de piel.

Cómo hacer una mascarilla de huevo básica paso a paso

La versión más sencilla consiste en separar la clara de la yema y batir ligeramente la parte que se vaya a utilizar. Te dejamos en este short algunos métodos para hacerlo. A continuación, se aplica sobre el rostro limpio, evitando ojos, labios y heridas, y se deja actuar entre 15 y 20 minutos. Después, se retira con agua tibia, se seca suavemente la piel y se aplica la crema hidratante habitual.

Antes de utilizar cualquier mascarilla por primera vez, recuerda hacer una prueba en una zona pequeña de la piel para comprobar que no provoca reacciones adversas. Basta con poner una pequeña cantidad en la parte interna del antebrazo o detrás de la oreja, dejar actuar unos minutos, aclarar y comprobar que no haya reacción pasadas unas horas.

Mascarilla de papel de arroz mojado en huevo

Una de las versiones más virales es la mascarilla de papel de arroz con huevo. Puedes comprarlo en prácticamente cualquier supermercado, aunque también tienes opciones en amazon como esta. Se prepara mojando hojas de papel de arroz en huevo batido, normalmente clara, y colocándolas sobre el rostro limpio como si fuera una mascarilla de papel. Se deja actuar hasta que el papel se seca y se retira con cuidado. Su efecto es tensor y alisador, aunque también temporal.

Cubitos de clara de huevo congelada: cómo se usan

Otra técnica popular consiste en congelar claras de huevo en una cubitera. Una vez congeladas, se pasa suavemente el cubito por el rostro limpio. El frío, junto con la clara, aporta una sensación refrescante y un efecto tensor momentáneo. Es importante no frotar con fuerza ni mantener el cubito demasiado tiempo en una misma zona para evitar irritaciones.

Ingredientes naturales para mascarillas faciales caseras según el tipo de piel

Test: ¿qué ingredientes mezclar con huevo según tu tipo de piel?

No todas las pieles reaccionan igual a una mascarilla con huevo. Para adaptar mejor los ingredientes, puedes hacer este pequeño test. Apunta la letra que más se repita (A, B o C).

 

Responde:

1. ¿Cómo notas tu piel la mayor parte del tiempo?

A. Tirante o seca
B. Normal o mixta
C. Brillante o con tendencia grasa

2. Al final del día, tu piel suele…

A. Verse apagada o áspera
B. Mantenerse bastante equilibrada
C. Tener brillo, sobre todo en la zona T

3. ¿Qué buscas al usar una mascarilla casera?

A. Sensación de nutrición y confort
B. Equilibrio y frescura
C. Limpieza y ligereza

4. ¿Con qué frecuencia notas imperfecciones o poros visibles?

A. Rara vez
B. A veces
C. Con frecuencia

5. ¿Qué tipo de textura prefieres?

A. Cremosa y envolvente
B. Suave y ligera
C. Muy ligera y fácil de retirar

 

Resultados: ingredientes recomendados según tu test

Mayoría de A

Si has elegido más respuestas A, tu piel tiende a ser seca o a necesitar una sensación extra de nutrición.
Puedes usar el huevo combinado con ingredientes como miel y aceite de almendra, aceite de oliva o incluso aguacate, que se suelen emplear en recetas caseras por la sensación de suavidad y confort que aportan.

Mayoría de B

Si predominan las respuestas B, tu piel es normal o mixta y busca equilibrio.
En este caso, el huevo se puede mezclar con ingredientes suaves como aloe vera, yogur natural o unas gotas de aceite vegetal ligero, dentro de rutinas sencillas y sin complicaciones.

Mayoría de C

Si la mayoría de tus respuestas son C, tu piel tiene tendencia grasa o con brillo.
Se suelen utilizar mezclas más ligeras junto a la clara de huevo, como agua de rosas o unas gotas de zumo de limón, siempre en pequeñas cantidades y evitando pieles sensibles. También puedes optar por huevo y avena, que ayuda a limpiar y cerrar poros.

 

Tradición, sencillez y calidad

Cuando una receta es tan sencilla, el huevo no es un detalle insignificante. Como se emplea en crudo, se aplica directamente sobre la piel y es parte de una mezcla muy simple; por eso, tiene sentido escoger un huevo en el que confíes plenamente. En nuestro caso, empleamos huevos Demillo debido a que sabemos de dónde provienen, lo frescos que son y la atención con la cual se producen. No por prometer más, sino porque la calidad se aprecia en estas acciones diarias. Dígocho eu!

Y si quieres el paso a paso de nuestras mejores mascarillas con huevo, ¡lo tienes en nuestro Tiktok!

@demillo_huevos
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