Cómo cascar un huevo de forma segura en 3 pasos
Cuando hablamos de cascar un huevo, a todos se nos viene una imagen a la cabeza: una mano rompiéndolo contra el borde de la sartén. Pero aunque sea la forma más cotidiana, no es la más recomendable. Te contamos cómo cascar un huevo de la manera correcta para reducir riesgos y contaminaciones. ¡Apunta!
Cascar un huevo es uno de los gestos más habituales en la cocina. Uno de esos que se repiten cada día en millones de hogares de todo el mundo. Y para hacerlo de forma más segura y con menos riesgos de contaminación, solo tienes que seguir tres sencillos pasos.

Revisa la cáscara
El primer paso para cascar un huevo de forma segura es revisar su cáscara. Debe estar limpia, seca y no tener ninguna fisura por la que se hayan podido colar bacterias hacia el interior del huevo.
Si está húmedo, sécalo con papel de cocina limpio. La humedad puede facilitar que la suciedad o los microorganismos se desplacen por la superficie de la cáscara.
Si está sucio: límpialo justo antes de usarlo, preferiblemente en seco con papel de cocina. Y si necesitas humedecerlo, hazlo solo justo antes de cocinarlo, sécalo muy bien y úsalo al momento.
Si está roto, fisurado o muy sucio: descártalo y no lo uses. No corras riesgos innecesarios, la cáscara es la primera barrera de protección del huevo.

Y para mantener los huevos en buen estado antes de usarlos, es importante que conozcas también nuestros consejos para conservar los huevos frescos: no los laves, no los saques de su envase para guardarlos en la nevera y saca solo los que vayas a usar.
Cáscalo en una superficie plana
Aunque el borde de la sartén, del plato o del bol en el que vamos a cocinar parece un lugar perfecto para abrir el huevo, no es el más recomendable si hablamos de seguridad.
¿Por qué? Porque al golpearlo contra un borde, la cáscara puede romperse hacia dentro, tocar el interior del huevo facilitando su contaminación o caer en la receta con más facilidad.

Hacerlo sobre una superficie plana, en cambio, permite agrietar la cáscara de forma más controlada, sin romper la membrana de protección interior. Eso sí, hay que hacerlo con las manos lavadas y en una superficie limpia o cubierta con papel de cocina
Luego solo tienes que presionar la grieta con los dedos para separar la cáscara en dos partes y abrir el huevo.
Ábrelo en un recipiente aparte
Y llegamos al tercer paso. No abras el huevo directamente en la sartén, sobre una masa o donde estés elaborando la receta. Primero ábrelo en un recipiente aparte.

Este gesto, que puede parecer una pérdida de tiempo, es otro plus de seguridad. De esta manera puedes comprobar que el huevo está en buen estado antes de incorporarlo a tu elaboración y puedes retirar cualquier resto de cáscara que haya podido caer al abrirlo.
Además, si vas a usar varios huevos en una misma receta, evitar que uno que esté en mal estado estropee toda la preparación.
Otros tips para cocinar huevos con seguridad
Cascar un huevo de forma correcta es el primer paso para elaborar tus recetas con más seguridad, pero no el único. A la hora de cocinar con huevo, hay otros sencillos gestos que ayudan a reducir riesgos y a mantener la calidad del producto desde que lo sacas de la nevera hasta que llega al plato:
- Lávate las manos antes y después de trabajar con huevo
- Limpia bien los utensilios y las superficies con las que vayas a trabajar en la receta
- Saca de la nevera solo los huevos que vayas a usar en la receta. Y hazlo solo un rato antes de empezar la elaboración
- No uses la cáscara para separar claras y yemas. Usa uno de los múltiples separadores que existen
- Guarda en frío los platos con huevo que no vayas a consumir al momento. Y ten en cuenta su tiempo máximo de conservación, como te contamos en este post.