Huevos de gallinas alimentadas a base de maíz
Una de las primeras recetas de bizcocho de la historia (que puedes hacer en casa)

Una de las primeras recetas de bizcocho de la historia (que puedes hacer en casa)

Dulce, compacto y especiado, este bizcocho tiene el aroma del anís y un toque de cilantro que lo hacen inconfundible. Su textura es firme pero aireada, ideal para mojar en vino, café o leche.

Sabe a otra época, pero puedes prepararlo hoy mismo con ingredientes sencillos y huevos como los de toda la vida, de gallinas alimentadas con maíz, como los de Demillo.

Una receta con más de 400 años

Esta receta aparece en uno de los primeros libros de cocina escritos en inglés, The English Huswife, publicado en 1615. En él se enseñaban trucos y fórmulas para llevar una casa, desde hacer pan hasta curar heridas. Y entre sus páginas encontramos también este bizcocho: uno de los más antiguos que se conservan con detalle.

En ese momento, las cocinas europeas ya empezaban a experimentar con ingredientes traídos de América y Asia: azúcar, especias, cacao… El bizcocho, que durante siglos había sido un pan seco para marineros y soldados, comenzaba a parecerse a lo que hoy entendemos como repostería.


Diego Velázquez — Vieja friendo huevos, 1618.

 

Breve historia del bizcocho

El término proviene del latín biscoctus, que significa “cocido dos veces”, ya que se horneaba otra vez para hacerlo más seco y duradero. Surgió como pan de larga duración en la Antigua Roma, pensado para viajes y campañas militares, y existen versiones similares incluso en el Antiguo Egipto.

En la Edad Media siguió usándose como alimento resistente y práctico, y en los siglos XVI y XVII empezó a dulcificarse con azúcar y a elaborarse con huevos batidos. En 1611, el cocinero real Francisco Martínez Montiño ya elaboraba varias recetas de bizcocho en la corte de Felipe III.

Bodegón con manzana, bizcocho y nueces
John F. Francis — Still life with apple cake and nuts, 1858.

 

Bizcocho de anís (versión moderna)

Ingredientes

  • 300 g de harina de trigo
  • 300 g de azúcar
  • 8 huevos Demillo (4 enteros + 4 yemas)
  • 1 cucharada sopera de semillas de anís
  • 1 cucharada de semillas de cilantro
  • 3 cucharadas de nata líquida o crema de leche
  • Mantequilla para engrasar el molde
  • 8 g de levadura química (1 cucharadita)

Preparación

1. Preparar la mezcla base: en un bol grande, bate los 4 huevos enteros junto con las 4 yemas hasta que estén bien espumosos.

Añade poco a poco la harina y el azúcar mientras sigues batiendo. Lo ideal es batir durante 8–10 minutos con batidora eléctrica (antiguamente lo hacían a mano durante casi una hora) hasta que la masa quede ligera y aireada.

2. Aromatizar: con un mortero, tritura ligeramente las semillas de anís y las de cilantro. Añádelas a la mezcla junto con la nata.

semillas-cilantro-anis-bizcocho

3. Hornear: precalienta el horno a 170 °C.

Unta con mantequilla un molde, vierte la masa y hornea durante 25–30 minutos, o hasta que al pinchar con un palillo este salga limpio.

Nota: la levadura es un añadido moderno; en la receta original, el bizcocho se esponjaba únicamente con el batido prolongado de los huevos.

Cocinar este bizcocho es una forma de viajar al pasado con ingredientes de hoy. Hay algo especial en seguir los pasos de quienes cocinaban sin prisa, con lo que tenían a mano. Porque si algo tenemos claro en Demillo es que lo bueno empieza por lo básico.

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